Emma Coronel, el «amor de la vida» del Chapo Guzman: la estilosa y leal reina del narco que trató de ser 'influencer'
Tiene 34 años, una vida por delante y, desde esta semana, libertad
La esposa de 'El Chapo' Guzmán, Emma Coronel, queda en libertad tras tres años en prisión
Donald Trump anuncia aranceles, en directo: últimas noticias del 'Día de la Liberación' y la guerra comercial de Estados Unidos hoy

Emma Coronel Aispuro podrá tener muchas relaciones, novios, parejas, maridos. Tiene 34 años, una vida por delante y, desde esta semana, libertad. Pero la tercera esposa de Joaquín Archivaldo Guzmán Loera será siempre 'la mujer del Chapo'.
«Esa mujer me trae loco. ... Y sí, es el amor de mi vida», aseguró desde la cárcel 'El Chapo' a Mónica Cano, según dijo a CNN esta criminóloga mexicana, encargada de elaborar su perfil criminológico.
Guzmán Loera es el narco más conocido de la historia y Coronel, decida o no seguir unida al Chapo mientras este cumple cadena perpetua en una prisión de máxima seguridad en Colorado (EE.UU.), estará siempre relacionada con él.
Él la conoció cuando ella apenas era una muchacha. La nombraron reina de la Feria del Café y la Guayaba de Canelas, un pueblo en la Sierra Madre, en el estado mexicano de Durango, en las inmediaciones de Sinaloa, la región que fue el bastión del cartel del 'Chapo'. Coronel tenía 17 años. Había nacido en California y se había criado a ambos lados de la frontera. Guzmán Loera tenía socios y contactos entre la familia de ella. Se cree que su tío, Nacho Coronel, fue número tres del cartel de Sinaloa. Hasta que murió en un operativo policial en 2011.
'El Chapo', que le saca 32 años, se encaprichó con ella. ¿Podía Emma negarse a sí misma al hombre más poderoso y temido de Sinaloa -algunos dirían, en algún momento, de México-, a la vez 'Robin Hood de la Sierra Madre' y asesino sádico? Si pudo, no quiso. Se casaron, no hubo viaje de bodas -¿dónde podría haber ido él?- y cada uno de ellos siguió con su vida: ella retomó sus estudios -cursó Ciencias de la Comunicación en la Universidad Autónoma de Sinaloa, en Culiacán- y él, la actividad criminal, la introducción de cientos de toneladas de droga en EE.UU. y toda la sangre que se derrama en el camino.
Más allá de México, Coronel no era muy conocida. Eso cambió en el invierno de finales de 2018 y comienzos de 2019, cuando 'El Chapo' fue juzgado en Brooklyn, después de su extradición a EE.UU.
Guzmán Loera era famoso en todo el mundo tras su escandalosa fuga de una prisión de supuesta máxima seguridad en México y, sobre todo, tras la cascada de series y documentales que se proyectaron sobre su persona, en medio de una pasión internacional por el mundo de los narcos en México y Colombia.
Su juicio, que duró doce semanas y que congregó a prensa de todo el mundo, convirtió a Coronel en sensación. La mujer del 'Chapo' no faltó un solo día al juicio, con el primer banco detrás de la defensa del acusado reservado para ella. Llegaba cada mañana encaramado a dos tacones de aguja imposibles, con ropa de diseño, pelo planchado a la perfección, barniz de maquillaje abundante y carmín en unos labios como colchonetas de playa.
Lo primer que hacía el 'Chapo' -cuello rígido, ojos nerviosos, mandíbula ancha, pelo teñido- tras entrar en la sala era buscar a Coronel en su esquina. La encontraba, saludaba, sonreía. Coronel apenas respondía de vuelta, como una estatua -quizá la expresión constreñida por las cirugías-, con una sonrisa inmóvil.
Coronel tuvo que aguantar que la fiscalía describiera con todo lujo de detalles las actividades criminales -a veces, sanguinarias- de su marido. Peor todavía: que le sacaran testimonios de amantes, como Agustina Cabanillas Acosta, con transcripciones de conversaciones que dejaban en evidencia la infidelidad. La pareja se miraba en esos momentos en la sala del juicio, como para reforzar su compromiso.
Coronel no estaba en el banquillo de acusados en el aquel juicio, pero su nombre sí apareció en pruebas comprometedoras. Se le ha acusado de ser pieza clave en la célebre fugo de la cárcel de Altiplano, en la que el 'Chapo' se fugó por un túnel kilométrico. Pero también conocía y participó del negocio de narcotráfico de su marido.
Tras el juicio y la sentencia del 'Chapo', trató de aprovechar la fama ganada en el juicio. Apareció en un programa de telerrealidad -'Cartel Crew'- con otros familiares de líderes de organizaciones criminales, creó una marca de moda con la imagen del 'Chapo' y trató de convertirse en 'influencer'.
Pero acabó investigada, procesada y condenada. Lo hizo a través de un reconocimiento de culpabilidad que le dio un buen trato penitenciario a cambio de cooperación con los investigadores.
Es imposible qué hará Coronel ahora con su vida. Lo que es indudable es que, de una u otra manera, seguirá ligada al 'Chapo'.
Esta funcionalidad es sólo para suscriptores
Suscribete
Esta funcionalidad es sólo para suscriptores
Suscribete